SAN JOSÉ, 
UNA VIDA DE FIDELIDAD SILENCIOSA

San José no es un personaje bíblico espectacular. Su existencia se desarrolla en la discreción y en el anonimato. Su vida es fidelidad silenciosa y sólo desde esta perspectiva se puede entender.

José es ante todo un hombre de fe. Junto con María, su esposa y la Madre de Jesús, son los primeros creyentes del Nuevo Testamento. La gran virtud de José es la fe, una fe auténtica que es respuesta fiel, valiente y generosa a la llamada de Dios. La fe de José es una fe fuerte que se solidifica en la oscuridad y en la prueba.

 

José es, además, un hombre de una gran profundidad interior que habla el lenguaje de la bondad y de la simplicidad evangélicas.

San José, nos lo dice expresamente el Evangelio, fue un hombre justo, “bueno”, en sentido bíblico, significa sincero, noble, fiel, generoso, cumplidor de su deber y trabajador honrado.