DESDE LA NUEVA FUNDACIÓN EN

- POPOY -

Popoy, 06-07-2001

 

Queridos hermanos y hermanas:

Como véis por la fecha ya estamos en nuestra nueva misión de Popoy. Estamos muy bien, y rodeados de arbolado y con el susurro del río Beni, día y noche.

Después de estar 15 días en La Paz, haciendo algunos trámites, por fin el día 30 nos despedimos de la Comunidad de Redentoristas, a quienes les damos las gracias por su cariño y solicitud. ¡Se pasaron!

Tomamos una avioneta con capacidad para 12 pasajeros, con una hélice, y volamos a nuestra nueva tierra en el Vicariato de Reyes. Nuestro primer destino: RURRENABAQUE. Circunvolamos La Paz. (Causa impresión contemplar cómo puede vivir esa gente colgada en los cerros y entre vaguadas, en cuchitriles) Cerca de nosotros parece poder tocar la cordillera, cortada en picachos abruptos y precipicios impresionantes, acompañada por la angosta y serpenteante carretera de tierra rojiza, que la pasasteis vosotros, y que conduce al Beni. Bosques frondosos con un verde uniforme, y riachuelos por todas partes. El agua terrosa y de vez en cuando alguna que otra población de 5 ó 6 casas con techo de MOTAKÚ, parecido a la totora. Si queréis ver cómo se forma un río grande, aquí lo tenéis; brazos de ríos y más ríos que van engrosando al Beni y salpicado de vez en cuando por islas plagadas de vegetación.

A las 15.20 cambiamos de paisaje. Una cumbre separa la selva del pueblo de RURRENABAQUE y cuando menos lo pensábamos aterrizamos en una “cancha de pasto”. Primera bocanada de aire, ya notamos su humedad, y un sol que calentaba de lo lindo, como 30º. Allí nos esperaba, como a la llegada a La Paz, el Señor Obispo, Don Carlos Bürgler, sonriente, íntimo, cariñoso. Y después fuimos a la casa de los redentoristas, donde nos esperaba la comunidad.

Continuamos viaje hacia Reyes, ciudad-residencia del Vicariato de Reyes, confiado a los Redentoristas desde 1942. Tardamos en recorrer unos 30 Kms. una hora, debido al camino accidentado, entre palmeras, cocoteros, platanales con sus racimos de bananos verdes, que dan sólo una cosecha y luego se secan. Claro, que como es la vida, sus hijuelos serán los que darán otros frutos. A mitad de camino nos detuvimos a degustar el jugo de TORONJA (naranja grande) y a tomar leche de coco. ¡Dulce cita!

Dejamos la selva y entramos en la pampa, donde hay colonos, sobre todo del Altiplano (quechuas) que han venido a colonizar estas tierras. Hay grandes extensiones que han ido comiendo a la selva. En un principio se creyó que serían zonas cultivables, pero se están dando cuenta que lo mejor es dedicarse a la cría ganadera, por eso que en las estancias se ve mucho ganado caballar y bovino; el que más abunda es el cebú, con su joroba, y se emplea hasta de cabalgadura.

Reyes, como 5.000 habitantes. Es una ciudad chiquita, con una plaza, donde está la municipalidad, correos, catedral y farmacia. En las casas no se necesitan vidrios, pero sí mosquiteros. La cocina la tienen fuera de la casa, en el patio, la casa sólo la usan para dormir. Las puertas de la casa las dejan abiertas (como en nuestras ciudades, ¿verdad?) Y algo típico: los jóvenes dando vueltas alrededor de la plaza, hasta bien entrada la noche, en motonetas. Las motos hacen también de taxis, pues no hay taxis. Las casas, de adobe, techo de palma y con cañas.

El domingo 1 a las 8.00, Luis fue a la comunidad de “HUAHUA 1” y yo a la de S. José, como a 10 Kms. Nos esperaban los catequistas, gente bien sencilla. Uno de ellos presidió la celebración de la Palabra y en la homilía me dieron la palabra (conste que fui CORTO, en un diálogo con los cristianos/as. Habría como unas 50 personas que fueron llegando poco a poco, al oír el sonido, no de una campana, sino de un cilindro de gas, de los grandes. La capilla, de adobe y trenzada de MOTAKÚ. Ese techo puede durar hasta 30 años. Y después de un rato de convivencia para solucionar algunos asuntos, cada uno se fue por las brechas (sendas) a su casa. Tuvimos la ocasión de conocer el cedro (del Líbano), la MARA, como caoba, los ceibos blancos y esbeltos, la SIRINCA, de donde se saca la goma, el tamarindo. Al lado de la iglesia está la escuela. Y nos pidieron que volviésemos más a menudo. Por la tarde fuimos al lago COPAYBA, lugar de playa para las familias de Reyes.

Ya continuaremos otro día con nuestra llegada a Popoy el día 3. El 4 a las 8.15 sentimos un temblor para que nos acordemos de nuestro Chile.

Estamos muy bien y animados, bailando “y todo a media luz” que la dan de 18.30 a 22.15 Vemos, por lo menos, el telediario. Acostumbrándonos a las comidas, sin pan y sin vino. Para todos los HH, asociados, novicios, postulantes, preasociados, apoderados y ex apoderados, y alumnos y catequistas que nos acordamos mucho. Que sigan rezando por esta su y nuestra misión chilena en Bolivia.

Un abrazo muy grande y que Jesús y María les bendiga a todos. Con cariño.

José Antonio            Luistri

La comunicación por correo, dirigirla a:

 Pasaje Villegas 2240. Casilla 9215 LA PAZ (Bolivia). Desde La Paz nos lo envían a Popoy.