| Don Diego de Espinosa nace en el mes
de Septiembre de 1513 (algunas fuentes lo datan en 1502) en Martín
Muñoz de las Posadas. Sus padres D. Diego de Espinosa y Dña.Catalina
de Arévalo (tampoco están muy claros estos datos) eran de
familia distinguida.
Estudio en la Universidad de Salamanca donde consiguió
brillantemente el titulo de licenciado en Derecho civil y canónico.
Más tarde obtuvo el cargo de Juez de apelación en la curia
arzobispal de Zaragoza.y después D. Fernando Niño de Guevara,
Patriarca de las Indias y obispo de Sigüenza, le nombro provisor de
su Diócesis.
Influido por este Patriarca, Felipe II le concedió
el cargo de Oidor en la Chancillería de Valladolid y mas tarde en
la Casa de Contratación de Sevilla. Contaría el Licenciado
por entonces con cuarenta años. Desde aquí Felipe II le nombra
regente en el Consejo Real de Navarra.
Debió ejercer su cometido satisfactoriamente, pues
antes de cumplir cuarenta y nueve años de edad, el día tres
de Mayo de 1562, el Rey le concedió la placa de Consejero en el
Consejo Supremo y Real de Castilla. A los dos años, en 1964, recibió
ordenes sacerdotales.
El día 10 de Agosto de 1565, debido a la muerte
del Presidente del Consejo Supremo y Real de Castilla y por deseo de este,
Felipe II nombra a D. Diego para ocupar la presidencia. Este cargo gozaba
de la mayor confianza del soberano.
El día 9 de Septiembre de 1565 y a petición
del rey, el pontífice Pío V, por Bula expedida en Roma, designa
a D. Diego Espinosa para sustituir al Inquisidor General D. Fernando Valdés.
El 4 de Diciembre toma posesión del cargo. En esta época
comienza su agitadisima vida política compuesta por sus obligaciones
en los tres campos, el Consejo Supremo, el Tribunal de la Inquisición
y al servicio del Rey.
En 1567 los problemas del Imperio español se agudizan,
en especial los ocasionados por los rebeldes en Flandes. Felipe II decide
acudir allí personalmente y dejar como regente del reino al Licenciado
Espinosa. Para proporcionarle mayor dignidad, el Rey solicita al Papa el
capelo cardenalicio. Pío V se lo concede el 24 de Marzo de 1568.
Un año después es nombrado Obispo de Sigüenza,
una de las sedes más ricas de España, una vez mas propuesto
por el Soberano. Es incluido en la junta formada "para causar proceso justificando
la prisión y causa" del príncipe Carlos y hasta finales de
Marzo de 1569 no visita la Diócesis.
En 1569, el Rey le mandó "comprar algún
lugar, y que honraría su casa con titulo de Marques", pero el cardenal
no aceptó y le pidió a cambio que concediera una feria franca
a la Villa de Martín Muñoz de las Posadas. Así concedió
el 7 de Agosto un día a la semana de mercado, los lunes, y una semana
al año de feria, el 21 de Septiembre. También le mando Felipe
II que construyera una casa en honor de los suyos, pero el cardenal no
accedió alegando que "le parecía muy mal, que ministros ejemplares
edificasen palacios, que ponían en escrúpulo a todos los
que pasaban y se daba lugar a los discursos libres de la corte". El rey
insistió y él impuso la condición de poner el escudo
real para significar que había sido un mandato de Felipe II. Así
se construyó el Palacio
que lleva su nombre cerca de la Plaza
Mayor de la Villa.
Con cincuenta y nueve años contrae un rápida
enfermedad que le lleva a la muerte el 5 de Septiembre, cerca de las diez
de la mañana. Fue tan repentina que el ultimo documento de la inquisición
que firmo data del 28 de Agosto. Sobre la causa, no la enfermedad, real
de la muerte circulan varias versiones, se cree que causado por la decisión
del rey de sustituirle en la presidencia de un consejo sufrió un
accidente, y creyéndole muerto le realizaron la autopsia sin estarlo.
Fue enterrado en la Villa de Martín Muñoz de las Posadas,
en la capilla que él mismo había fundado, con el siguiente
epitafio:
DON DIEGO DE ESPINOSA, OBISPO
DE SIGVENZA, CARDENAL DE SAN ESTEVAN, PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS REAL Y
DE LA INQVISICION, DOTO ESTA CAPILLA CON NVEVE CAPELLANES PERPETVOS. DON
DIEGO DE ESPINOSA, SV SOBRINO, APOSENTADO MAYOR DEL REY FELIPE SEGVNDO,
PRIMER PATRON, LO MANDO PONER AÑO M.D. LXII
A lo largo de su vida se creo numerosos enemigos políticos
pero el Rey dijo de él: "Tengo un Ministro cortado a la medida de
mi deseo y provecho universal de mis súbditos..." y cuando murió
dijo a sus hijos "Aquí está enterrado el mejor de mis Ministros..." |