DE LAS DISTINTAS MANERAS DE PENSAR Y HABLAR
DE LAS COSAS
(Primera parte de mi curso
de Lenguaje y Cognición con ideas que aparecen en varios de mis trabajos)
A) PARA QUÉ SIRVE PENSAR
Todos los seres vivos necesitan un(os) sistema(s)
de contacto con el mundo que les rodea para poder moverse por su entorno,
aprovechando lo que resulta útil para su subsistencia y reproducción, o
evitando lo que pueda resultar nocivo para ello.
A lo largo de la evolución, cada especie ha
desarrollado su(s) propio(s) sistema(s) de información y, como parece evidente,
las especies más evolucionadas gozan de mayores posibilidades de predicción y
de manipulación de dicha información.
Para nosotros, los humanos, nuestra especie es el
último peldaño de esta escala evolutiva, por lo que nuestro sistema de
procesamiento de la información se nos antoja más complejo y eficiente que el
de nuestros primos y vecinos animales.
Este sistema de procesamiento de la información es
a lo que apuntamos cuando hablamos de pensamiento
humano. Y estamos muy ufanos de ser los únicos seres vivos que gozamos de tal
posibilidad.
CAVEAT FINAL: Las personas, sin excepción y por el hecho
de serlo, piensan como humanos. Eso debería de estar claro para todas y todos.
Sin embargo, se oye muchas veces que hay gente que “no sabe pensar”. Lo dicen a
menudo profesores, políticos, filósofos y científicos y, en su contexto, puede
que tengan razones para afirmarlo. Lo que ocurre es que, dicho de esta manera
general, demuestran que ellos tampoco saben pensar (o, al menos, expresar sus
pensamientos) bien. Porque tal afirmación no puede referirse a todo el proceso
de pensar (ya que éste es innato en el ser humano), sino a alguna clase de
procesamiento de la información que veremos seguidamente.
B) TIPOS DE PENSAMIENTO HUMANO
Nuestra especie es el resultado (¿final?... bueno,
por ahora, eso parece) de un larguísimo proceso evolutivo. Por lo que nuestro pensamiento no puede ser totalmente
distinto de los procesadores de información de los que gozan nuestros primos y
vecinos.
En efecto, siguiendo en parte las teorías de Horton
(1967a, b; y 1982)[1], vamos a
distinguir someramente tres maneras básicas de procesar la información de las
que disponemos los humanos y que englobamos alegremente en un solo término, el
de pensamiento.
1) PROCESAMIENTO DE LA
INFORMACIÓN PRIMARIO
(comúnmente llamado sentido común)
Este tipo de procesamiento es muy similar al que
tienen nuestros primos y vecinos animales. Por tanto, se puede decir
metafóricamente que surgió antes que nuestra especie estuviera constituida como
tal.
Sus características principales son,
esquemáticamente, las siguientes:
a)
Los datos con los que opera provienen de los estímulos que
reciben los sentidos. Es decir, son abarcables por los sistemas de percepción que posea el ser en
cuestión
b)
El procesador utiliza
estos datos para, de alguna manera, crear nuevos datos que permitan predecir y
manipular el entorno apropiadamente con arreglo a los intereses del ser vivo.
Muy sucintamente, supongamos que las operaciones que realizan este tipo de
transformaciones son del tipo Si (ocurre)
X, entonces (resultará) Y. Por ejemplo, “Si como esta raíz se me quita el
hambre”. Con lo que, siempre que vea esta raíz, podré pensar en tenerla
presente para saciarme. Como se ve, las relaciones entre premisa y conclusión
es una relación de causaàefecto y, en este primer estadio, la relación es
netamente material y mecánica.
c)
Está claro que los seres
humanos no procesamos la información que nos llega como puedan hacerlo los
mosquitos, los elefantes o los ángeles. Ni siquiera exactamente igual a cómo lo
hacen los perros o, incluso, los chimpancés. No, la procesamos como seres
humanos. Por lo que los límites a ese
tipo de procesamiento son los de la especie. En
otras palabras: se trata de límites especie-específicos.
2) PROCESAMIENTO DE LA
INFORMACIÓN SECUNDARIO
(que podríamos llamar
pensamiento tradicional)
Este tipo de procesamiento se separa del de
nuestros primos y vecinos de una manera muy clara, por lo que podemos
considerarlo exclusivo de nuestra especie (aunque haya algunos investigadores
que lo rastrean en algunos de nuestros primos más cercanos).
Por razones de esquematización, vamos a suponer que
es exclusivamente humano y que, por tanto, tiene una antigüedad igual o menor a
la de nuestra especie. Como en el caso anterior, enumeremos sus características
principales:
a)
Los datos con los que opera provienen, no sólo de los
estímulos que reciben los sentidos, sino
también de los resultados de sus operaciones primarias. Es decir, los datos ya
no tienen por qué ser abarcables por los sistemas perceptivos, sino que pueden
ser imaginados sin ningún tipo de restricción.
b)
Como antes, el procesador
utiliza estos datos para, de alguna manera, crear nuevos datos que permitan
predecir y manipular el entorno apropiadamente con arreglo a los intereses del ser
vivo. Las operaciones son del mismo tipo, también, pero ya la relación no es
mecánica o material, sino que puede ser “imaginativa”à
material o viceversa. Por ejemplo, “si [todo lo que conseguimos hacer puede rastrearse hasta su creador], entonces [todo lo que existe
(p.ej. las tempestades) puede rastrearse hasta su creador: Zeus]”.
c)
Como he dicho más arriba,
la imaginación humana puede crear (casi) sin límites, por lo que cada fenómeno
tendría potencialmente una explicación imaginativa a gusto de cada individuo.
Sin embargo, algo que explica todo, como lo hace la imaginación humana, en
realidad no explica nada. Para que resulte efectiva, la explicación requiere
unos límites. Pero estos límites ya no son especie-específicos. En realidad,
los límites vienen impuestos por los grupos humanos que han descubierto que un
determinado tipo de interpretación es “mejor para el grupo” que las demás
posibles. Surge entonces el pensamiento tradicional ya que se ajusta a las costumbres grupales y a su
particular cultura. Los grupos que triunfan sobre sus semejantes, imponen estos
límites y así “asimilan” su manera de pensar a la de los sojuzgados (que no lo
son siempre por la fuerza de las armas. Piénsese, p.ej., en el avance de la explicación cristiana
sobre la pagana y cómo ésta desapareció casi por completo de las sociedades en
donde se implantó la tradición cristiana. Luego, eso sí, se recurrió también a
la violencia para evangelizar (¡!),
hasta que dicha visión del mundo se empezó a esfumar a partir de la Ilustración
Etc.).
3) PROCESAMIENTO DE LA
INFORMACIÓN TERCIARIO
(que podríamos llamar
pensamiento científico)
La aparición de este tipo de procesamiento de la
información es muy reciente. Si habláramos en términos metafóricos, podríamos
decir que si el primario nació antes de la especie y el secundario con la
especie, éste nació hace un minuto solamente. Sus características son las
siguientes:
a)
Los datos con los que opera provienen, no sólo de los
estímulos que reciben los sentidos, sino
también de los resultados de sus operaciones primarias...secundarias y
terciarias. Es decir, los datos no tienen por qué ser abarcables por los
sistemas perceptivos tampoco (agujeros negros, partículas subatómicas, mente,
literatura, etc.)
b)
Como antes, el procesador
utiliza estos datos para, de alguna manera, crear nuevos datos que permitan
predecir y manipular el entorno apropiadamente con arreglo a los intereses del
ser vivo. Las operaciones son del mismo tipo, también. Pero si con el
pensamiento secundario, el carácter de estas operaciones era más o menos libre,
ahora se intenta que su funcionamiento no sea incoherente[2].
Además, se vuelve a insistir en que las relaciones causales sean materiales o,
al menos, mecánicas[3]. Las
entidades que no puedan resultar de estas operaciones se denominan ganchos
celestiales (en inglés skyhooks) y no
se consideran aptas para formar parte de premisas en este tipo de pensamiento.
c)
Como se ve, existen unas
restricciones muy fuertes en este procesamiento de la información. Pero, debido
a la modernidad de su aparición, no se trata de una forma de pensar espontánea
como puede serlo la primaria o, incluso, la secundaria. Los límites, por tanto,
se establecen individualmente, de manera absolutamente consciente y son
extraordinariamente difíciles de conseguir. Cuando alguien dice que la gente no
“sabe” pensar, sólo tendrá razón si se refiere a este tipo de pensamiento
fuertemente constreñido por motivos personales y conscientes.
C) ALGUNAS DE LAS POSIBLES MANERAS DE CONSTREÑIR EL PENSAMIENTO
CIENTÍFICO
Me voy a referir únicamente a esta clase de
pensamiento. Que yo sepa, existe otro también fuertemente constreñido que es
lógico-filosófico, el cual también puede integrarse en instancias más
sofisticadas del pensamiento científico, ya que la lógica indica claramente las
conclusiones bien construidas a partir de las premisas utilizadas; algo no
siempre obvio para el “sentido común” (veremos algo de esto en el intermezzo).
La primera batería de limitaciones que vamos a
exponer la sintetizó magistralmente Noam Chomsky en los años 70 del siglo XX
cuando quiso darle carácter científico[4]
a una materia que hasta él no lo había tenido: la lingüística. Para este investigador, un pensamiento científico ha
de alcanzar tres niveles para ser adecuado.
1) NIVELES DE ADECUACIÓN DEL
PENSAMIENTO CIENTÍFICO:
a) Nivel observacional
Para empezar a pensar científicamente, al menos hay
que determinar qué objeto, hecho o evento vamos a tratar de estudiar. Hay
pensamientos que no llegan ni siquiera a este tipo de constreñimiento porque,
cuando se trata de ideas tradicionalmente recibidas, es a veces muy difícil
apuntar qué tipo de realidades abarca la palabra que ha legado la tradición.
Tenemos un ejemplo muy evidente. ¿Qué entendemos cada una/o con los términos idioma, lengua o lenguaje? ¿Son palabras sinónimas? En caso negativo, ¿somos capaces
de distinguir las diferencias? Un pensamiento científico tendría que empezar
clarificando este punto. Lo haremos más abajo.
b) Nivel descriptivo
Una vez que tenemos más o menos claro el
lugar[5]
al que apuntamos con un determinado vocablo, el paso siguiente es el de
describir cómo funciona o de qué manera aparece dicho objeto, estado o evento.
Hay, por supuesto, muchas formas de describir algo. Una de ellas es utilizando
nuestro idioma materno lo más claramente posible. Pero como este medio tiene
bastantes problemas, asociados con el pensamiento primario y el secundario,
algunos científicos prefieren desarrollar un medio propio que intente superar
dichos peligros. El sistema lógico es una de las posibilidades; otro ha sido el
de las matemáticas; actualmente, los algoritmos informáticos también pueden
servir. O crear algoritmos propios, como hizo, por ejemplo, Chomsky con la
formalización de sus descripciones en baterías de operaciones
sintáctico-léxicas.
NOTA: Esta parte de la
investigación chomskyana y la de sus seguidores ha llevado a muchas personas a
pensar que su “escuela” cree que las operaciones lingüísticas son puramente
“formales” (o incluso, similares a las matemáticas), con lo que se han
levantado indignadas voces en contra de semejante atentado al espíritu humano.
Creo que está claro que esas personas han tomado las hojas por el rábano y no
han entendido en absoluto cuál era en realidad el esfuerzo científico de
Chomsky y sus seguidores. Espero que ahora haya quedado meridianamente claro
para todas y todos que se trata solamente
del medio que utilizamos para
describir una realidad. No se implica, por tanto, que las características de
este vehículo sean la esencia de la
realidad descrita.
c) Nivel explicativo
Mucha ciencia, y sobre todo la que trata de
problemas netamente humanos, se para y se da por contenta en el nivel
descriptivo, cuando lo consigue. Parece que explicar la razón de ser de ciertos
fenómenos humanos está en la mente divina y por tanto más allá de nuestra
capacidad explicativa.
Sin embargo, Charles Darwin
proporcionó una manera posible de explicar algunos de los fenómenos netamente
humanos. Todas y todos hemos oído hablar de la evolución de las especies y de
las furias que provocó en su día (o que hoy provoca todavía). Pero lo que es
realmente importante en la teoría de Darwin (como veremos más adelante) es el mecanismo de esta evolución: la
selección natural. Utilizando este tipo de explicación creemos que es posible
explicar también cualquier fenómeno humano. Espero que esto quede más claro al
final del curso.
Hay otra manera de limitar fuertemente
nuestra capacidad de pensar que en cierta manera se solapa y en otra completa
la anterior. La que sintetizó Marr en 1982 cuando postuló tres estadios que
habría que recorrer en la explicación científica.
2) ESTADIOS DE LA EXPLICACIÓN
CIENTÍFICA:
a) Estadio computacional:
En este primer estadio hay que tratar de
explicar claramente las operaciones (o computaciones,
si aceptamos el neologismo) que han de ocurrir para que un determinado objeto,
hecho o evento tenga lugar. Si logramos dar este primer paso con éxito,
podríamos, en teoría, simular (o, en
otras palabras, crear un modelo) que
funcionara de la misma manera que aquello que pretendemos estudiar.
Edwin Hutchins (1996), tratando de determinar
los condicionantes cognitivos de la navegación, ofrece a mi parecer la
ilustración más clara que he podido encontrar sobre estos tres estadios
explicativos. Por ello, y aunque el objeto de su investigación parezca estar
muy alejado del nuestro, utilizaré su ejemplo como un primer paso clarificador.
Supongamos, por tanto, que queremos estudiar
“científicamente” el fenómeno de la navegación. Tendremos que determinar las operaciones básicas que configuran este
hecho, es decir:
1.
Las
computaciones que nos permiten saber en dónde nos encontramos en el momento
presente.
2.
Las
computaciones que nos permiten orientarnos para dirigirnos al punto de destino.
3.
Las
computaciones que nos permiten conocer el espacio que existe entre ambos puntos
y el tiempo que podemos invertir en recorrerlo.
b) Estadio representacional
A pesar de que las operaciones básicas para
la navegación son las arriba descritas, cada grupo cultural puede
representárselas de manera distinta y actuar sobre ellas de forma diferenciada
y determinada por tales representaciones culturales.
Hutchins alude, así, a la distinción cultural
que hay entre la navegación de nuestro mundo occidental y la que existe en la
cultura de las islas de la Micronesia. Para nosotros, los occidentales, lo que
se mueve es el vehículo, mientras que los referentes del entorno (costas,
estrellas, etc.) se mantienen quietos (aunque sabemos que esta representación nuestra no es del todo cierta).
Para los micronesios, sin embargo, el vehículo está quieto y es el entorno el
que se mueve. Cada una de estas maneras de “imaginar” la navegación incide de
alguna forma sobre las operaciones básicas descritas arriba.
c) Estadio implementacional
Este último estadio, denominado con tal
anglicismo, se refiere a cómo cada cultura ha implementado (o, si se prefiere, ha materializado) aspectos
cognitivos que se transmiten culturalmente y facilitan la realización de las
operaciones básicas del evento.
En nuestro mundo, y para la navegación, las cartas
marinas, los aparatos de medir y computar, la misma organización social que se
establece en un barco (capitán, contramaestre, jefe de máquinas, etc., cada uno
con su misión específica), etc. son factores implementacionales que hay que
estudiar si se quiere tener una explicación científica total del fenómeno.
[1] No he podido encontrar las obras de Horton. Lo cito a partir de lo que de él indica Pascal Boyer (1990), pgs 3-5, criticándolo como inexacto. Aunque coincido con las objeciones, no obstante, encuentro su división en dos tipos de pensamiento primario y secundario (que él emplea para distinguir nuestra cultura occidental de las africanas) muy pedagógica, si añadimos el pensamiento terciario, modificando algo su idea para adaptarla a nuestros objetivos. Uno de los posibles “fallos” de esta caracterización es su extrema sencillez, que no refleja la complejidad real del pensamiento humano. Sin embargo, se puede emplear en un primer momento a modo de atajo pedagógico tal y como los investigadores políticos emplean la noción de contrato social para explicar el origen de las sociedades organizadas. Posteriormente, mencionaremos otra división tripartita que, unida con ésta, puede aportar algo más de complejidad a la descripción. Ver la nota siguiente.
[2] Intentaremos indicar de qué manera en el intermezzo siguiente.
[3] Ver más adelante, cómo se adopta la postura física, la postura del diseño y la intencional en la resolución de los problemas
[4] Evidentemente, cuando menciono el término científico apunto a la noción que he tratado de describir en esta introducción.
[5] O, más adecuadamente, al espacio semántico.