Piedra Pómez lo hace como puede. Primero, se divierte y, luego, se ríe de sí mismo. Por fin, se comienza a reir con los demás. El humor, la técnica del humor, del buen reir, consiste en crear mundos y universos ficticios, mentiras que todos aceptamos. Se hace creer al que escucha o mira que está viviendo una realidad distinta, una especie de universo paralelo. El humor, con sus recursos de siempre, como la parodia, la ridiculización de lo solemne, los juegos del lenguaje, el cambio de rol, etc., crea esos universos. Luego, una alusión o una relación con la realidad de cada uno de los espectadores, provoca el desmoronamiento de la ficción. Se hunde el universo. Y es en la caída , en esa especie de vértigo, cuando se produce la risa. Por eso, mientras más se poduce la complicidad con la irrealidad creada, más dura será la caída, y, por lógica, mayor será la carcajada. Estas palabras aunque parezcan absurdas y grandilocuentes no se llamen a engaño: lo son. ...Pero quedaban tan bonitas...... 
¡Saaaboool!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

A casita