
RETABLO
CENTRAL: Data de 1878 y sustituye a otro
anterior. Es obra de Fray José
Rodríguez. Consta de tres cuerpos: el primero y el tercero de orden corintio y
el segundo compuesto. En el centro destaca la imagen de la “Purísima” (S.XX),
copia de otra imagen venida de Roma en el siglo XVIII. A la izquierda Santo
Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores (orden religiosa que
nació a la par de los franciscanos). Y a la derecha San Buenaventura, primer
cardenal de la Orden Franciscana (esta imagen fue tallada en Roma hacia 1750).
En el segundo cuerpo
destaca una imagen de San Francisco (esculpida en el siglo XVIII por José
Ferreiro). A ambos lados sendos medallones con el escudo de la
Orden Franciscana
(los brazos de Cristo y Francisco entrecruzados sobre una cruz) y con la “Cruz
de Tierra Santa” y las cinco llagas de San Francisco.
En el tercer
cuerpo (el más elevado) sobresale una imagen que representa a Santa Clara
(primera mujer que abrazó el estilo de vida de Francisco de Asís).
RETABLOS LATERALES:
Hay hasta quince. Casi todos son obra de Fray José Rodríguez en los más diversos
estilos (barroco, churrigueresco...).
Nave del
oeste o “del Evangelio”: Es la de la izquierda según se entra en
el templo. De inmediato, junto a la puerta, nos encontramos con el conjunto
escultórico del “Tránsito de San José” que originariame
nte
estaba en la Capilla del Hospital Real de esta ciudad (actual Hostal de los
Reyes Católicos).
A continuación se
pueden contemplar tres retablos dedicados a un santo, a un beato y a varios
mártires francisca
adornada
con nácar que permaneció
En el brazo del crucero un retablo rinde
culto a una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, proveniente de la iglesia
compostelana de San Agustín.
Los tres últimos retablos acogen las
imágenes de la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja (se trata de una reproducción de la imagen
bizantina del monasterio benedictino de Valvanera-Logroño), el “Cristo de la
Buena Muerte” y San Benito de Palermo.
Nave del este o “de la Epístola”: Es la de la derecha según se entra en el
templo. Cerca de la puerta se halla el sepulcro del Beato Juan de Prado, mártir
en Marruecos. Sobre el mismo se yergue una cruz que era empleada en el oficio de
Semana Santa del “desenclavo”.
A continuación nos
encontramos con las imágenes de San Luís de Anjou (obispo de Toulousse), San
Bernardino de Siena, San Diego de Alcalá y la Virgen del Carmen.
En el brazo del
crucero destaca la imagen de San Antonio de Lisboa y de Padua realizada en Roma
en 1.750 y que goza de gran veneración popular.
Finalmente, los
últimos retablos acogen las imágenes de San José con el Niño, la Dolorosa y San
Francisco Blanco, mártir en Japón en 1.597 (religioso de esta Provincia
Franciscana).