
Uno de los aciertos de la estructura económica es la política desarrollada en materia de Previsión Social, al haberse erradicado el sistema de la Previsión Social Pública y reconvertido dicho sistema en un sistema predominantemente privado.
La legislación chilena exige a los trabajadores estén cubiertos por medio de Seguros que cubran las siguientes contingencias:
En conclusión el sistema Previsional Social en Chile es flexible, barato y eficaz, dado que los trabajadores tanto como los empresarios pueden programar su jubilación y previsión social a su medida, lo cual implica una mayor optimización de recursos de ambos. Si a ello añadimos que las primas satisfechas por dichosa conceptos tienen trato tributario el cual es tomado como modelo incluso por países como Francia y Alemania en donde el sistema de Estado de Bienestar ha resultado ser una ruina.
Asimismo en el sistema de Previsión Social no se encuentra la contingencia del desempleo, lo cual abarata el coste social de las empresas de una manera importante.
Los extranjeros que quieran trabajar en Chile quedan sujetos a las mismas reglas que los trabajadores chilenos. Sólo existe una limitación en la contratación de trabajadores extranjeros en las empresas con más de 25 trabajadores, en las que se permite un máximo del 15% de la plantilla total.
Los trabajadores extranjeros inscritos en un sistema de previsión social en el extranjero pueden quedar exentos del pago de las cuotas por dicho concepto, a excepción de las cotizaciones por accidentes laborales.