Reseña
En treinta y seis
cantos para la memoria y un epílogo, el autor nos introduce en la
curiosidad histórica por desvelar el silencio de la noche
adolescente desde la República a los tiempos del franquismo,
pasando por las imágenes que se agolpan de la Guerra Civil.
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Crítica
"...
propone sin sonrojo una poesía crítica y social que la emparenta
con la poesía social de los primeros cincuenta..., reivindica un
comportamiento ético de corte republicano..., una manera de ser
participativa de los ciudadanos de un país".
(Santiago
Martínez, "Una selección de las mejores obras
recientes".
La Vanguardia, 25-08-00) |