Mensaje:


Humanidad   

Nombre  Gawain   
email   fdiezm@infonegocio.com
5/12/2000 23:54


Carta de Gabriel García Márquez

Mensaje "Si por un instante Dios se olvidara de que soy una
marioneta de trapo y me
regalara un trozo de vida, posiblemente no diría
todo lo que pienso, pero
en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino
por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría mas, entiendo que por cada
minuto que cerramos los
ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,
despertaría cuando los demás; duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y como disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
vestiría sencillo, me tiraría de
bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre el hielo,
y esperaría que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de
Serrat seria la serenata que les ofrecería a la luna.

Regaría con mis lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalos...

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...
No dejaría pasar un solo día sin
decirle a la gente que quiero,
que la quiero.

Convencería a cada mujer u
hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuan equivocados están
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría
que la muerte no llega con la vejez
sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres...

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la
cima de la montaña, sin
saber que la verdadera felicidad esta en la forma de
subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con
su pequeño puno, por
vez primera, el dedo de su padre, lo
tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre solo tiene derecho a
mirar a otro hacia abajo, cuando
ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero
realmente de mucho no habrán de servir, porque
cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

Gabriel García Márquez





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