
Humanidad
Mar ~
la_esencia@hotmail.com27/04/2001 07:31 |
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Absenta o Ajenjo (artemisia absinthium) María, mi abuela materna Conocía las plantas y sus propiedades y, efectivamente, hacía licor de absenta. Desgraciadamente su fórmula no perdura en la memoria de sus hijas. Pero si el licor lo hacía mi abuela, seguro que era exquisito y milagroso, así que no leas lo que hay a continuación más que matizado por el recuerdo de una mujer que siempre supo qué hacer con las plantas. De la tradición Su nombre primitivo fue el de Parthenis absinthium, pero la diosa griega de la castidad recibió tantos favores suyos que le dio su nombre conviertiéndose así en Artemisia absinthium. Su sabor amargo es proverbial y absinthium significa "desprovisto de placer". El ajenjo se consideró como una buena medicina para numerosos males. Se utilizó para curar anginas, prevenir la embriaguez y sanar las mordeduras de ratas y ratones, y mezclado con vino, romero, endrino y azafrán tiene fama de mantener sanas a las personas. Se la añadía a la tinta para que los ratones no se comieran las letras. Posee también cualidades mágicas. Se colgaba delante de las puertas para alejar al diablo y a los espíritus. De los herbolarios Mata vivaz de aspecto blanquecino con hojas divididas y flores dispuestas en capítulos planos de color amarillo. Ofrece un aroma muy penetrante y desagradable. Tiene propiedades aperitivas, como tónico estomacal y para preparar un apreciado aguardiente. Fácil cultivo. Además de su uso como hierba culinaria y medicinal, la planta finamente triturada se emplea espolvoreando el suelo y las plantas para detener a los insectos por su olor repelente, no por su toxicidad. Del mito Symbol of bohemia. The bottled madness. Drink of genius. Adored. Worshipped. Derided. And finally condemned. Absinthe played muse to the artists and writers of 19th Century Paris. Manet, Degas, Toulouse-Lautrec, Verlaine, Wilde and Picasso sang the elixir's praises even as they succumbed to its dangers. Van Gogh sliced off his now-famous ear in an absinthe-stoked delirium. Outlawed since World War One, the emerald spirit has returned -- drawn to the electronic flickerings of our own fin de siècle. Is absinthe a conduit to creativity or nightmares? No need for hasty debate. |